Rebeldía

Hacer una novela en México sin narcotraficantes, tequila, el DF, violencia, contracultura, políticos, tribus urbanas, corrupción en todas sus formas, surrealismo, el ’68, atractivos turísticos, violación indiscriminada de derechos humanos, pobreza extrema, ultraderecha, ultraizquierda, ultracentro, conspiraciones, aztecas, mayas, fines-del-mundo, toda forma de constumbrismo rural y/o citadino, migración, racismo, explotación laboral, viajes en el tiempo y, en general, amor.

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Published in: on septiembre 26, 2008 at 4:26 am  Comments (1)  

Mercatura

En “Ampliación del Campo de Batalla” Michel Houellebecq se centra en la idea de que el libre mercado tiene su paralelo en el libertinaje sexual, creando condiciones similares a la distribución desigual de riqueza en el plano íntimo. Así pues, Houellebecq maneja que es posible encontrar individuos con una gama de experiencias sexuales tan diversas como el número de individuos que solamente conocen la mano amiga.

¿Qué significado tienen sus ideas en un país como México? Para empezar, supongamos que nos es imposible alejarnos tanto de los curas como de los sobornos. Nada tan tradicional como la moral católica y la corrupción, mezcladas como chile y chocolate, nada tan típico y folclórico y mexicano. Una simplificación grosa del planteamiento de identidad nacional, aunque también digna del no muy sutil escritor francés.

La moral católica funcionaría dentro de la propuesta de Houellebecq como limitante en la acción de las fuerzas del mercado. Podríamos pensar en ella a modo de barreras arancelarias contra las trasnacionales, o contra los individuos atractivos que depreden víctimas sin el menor asomo de conciencia. Estos verán que rápidamente terminan por volverse identificables y, neutralizados por su propio historial, se encontrarán forzados a disminuir la intensidad de su ritmo de encuentros y frente al conformismo de una vida estable.

Aun así, como cualquier cosa en México, es posible sacarle la vuelta. La corrupción es la consecuencia natural de la moral, la otra cara de la moneda. Y al combinarse los factores de suma prohibición por parte de la autoridad y del enriquecimiento acelerado en sectores específicos de la población, se antoja insuperable.

La consecuencia final de ambos factores en la teoría de la ampliación del campo de batalla es imposible de eludir: mientras que los individuos atractivos se ven limitados por la moral, su lugar es parcialmente suplantado por aquéllas personas que puedan comprarlo, independientemente de las cualidades físicas o intelectuales correspondientes.

Finalmente, el efecto de suplantación podría ser tan generalizado que nuevos estándares de belleza surgirían con el fin de modificar la fantasía, apegándola a la realidad.

Published in: on agosto 26, 2008 at 6:02 am  Dejar un comentario  

Software Fantástico

El Compilador: Aplicación post-literaria encargada de enlazar redes neuronales adaptables, con el fin de determinar la originalidad probabilística en un texto de ficción. El Compilador funciona mediante el procesamiento paralelo entre los nodos de similitud semántica, y en su ordenamiento cronológico para asignar puntos de originalidad bajo un esquema esclavo-maestro. Así pues, no sólo se determina el valor de la obra en relación a lo previamente escrito y compilado, sino que también se deja latente un posible ascenso en caso de una influencia notable en textos posteriores.

Dentro de los últimos resultados obtenidos, en el ámbito relativo a la ficción occidental, Homero con su Odisea se mantiene en el puesto No. 1, denotándose como obra de mayor originalidad e influencia: 99.9% del total. Siguiéndole de cerca, Cervantes y Shakespeare con un 87,6% y 85,8% respectivamente. El promedio de originalidad en un clásico universal ronda el 50%, variando con una desviación estándar de tres puntos. Los textos de mayor acogida popular dentro de las mesas de novedades: 15%.

En el otro extremo, ligeramente arriba de blogs, diarios y revistas de crítica cultural (las cuales, inusitadamente, han alcanzado a valores negativos en la escala), se encuentra la obra del español Enrique Vila-Matas, con una originalidad que en los últimos meses ha pasado de 0.1% a 0.5%; por lo que es posible notar que el algoritmo se mejora a sí mismo día con día.

¡Enhorabuena!

Published in: on julio 30, 2008 at 8:56 pm  Comments (4)  

Sobre el Fracaso (I)

La nostalgia tiene rostros intercambiables, infinitos, o mínimo tantos como se los permita la estupidez de la memoria. De ahí que, en días como los que ahora corren, me ponga a pensar en lo que fue de los planes frustrados, siendo ésta una de las formas de nostalgia que encuentro más benévolas para los días lluviosos ¿Qué mejor que el repasar los intentos fallidos, los tiros cebados o los inicios en falso durante los tiempos muertos, esos que se pasan junto a una ventilla que escurre, o que se alargan a la sombra de un árbol petrificado, sentado en la banca de un parque? El momento ideal para emborracharse de recuerdos ficticios no es al marco de una despedida o a la expectativa de un encuentro—momentos éstos demasiado vitales como para lograr desprenderse completamente del presente—sino en medio de desconocidos y sin prisa alguna: como quien espera un tren cuyo destino le es indiferente o, a lo sumo, necesario e inevitable.

Creo no ser ni el primero ni el último en asegurar que los fracasos, al igual que los éxitos, pueden rastrearse en reversa hasta un hecho concreto en el pasado de una persona. Ya identificado este instante, sólo es cuestión de seguir las líneas causales que desembocan en la tragedia final o, como pasa con mucha más frecuencia, en el olvido. (Una verdadera lástima, si me lo preguntan. Todas esas pequeñas anécdotas podrían acumular volúmenes enteros de un proyecto infinito, de una Historia Universal de la Idiotez, mucho más interesante y variada que la Historia oficial o la Historia de los ganadores. Entiéndase de este modo: si para ganar hay pocos y difíciles caminos, para fracasar estrepitosamente existe una variedad de escenarios pintorescos, divertidos y dignos de catalogarse.)

A partir de este punto cero no son de gran interés los errores posteriores, debido a que generalmente palidecen en cuanto a magnitud y osadía en relación al error original. No resulta sorprendente que el pecado de comer del árbol del conocimiento tenga repercusiones eternas, mientras que la maldad de las generaciones sucesoras se cure con simples diluvios o lluvias de fuego. Y es aquí donde comienza y termina la discusión sobre el llamado “problema del mal”: ¿A quién echar la culpa del fracaso en el proyecto divino: a Dios, o a los hombres? Me parece que, a estas alturas, ya da igual.

Otro problema a la hora de escribir esta Historia del Fracaso es la falta de voluntad entre las fuentes primarias. No solamente quien pierde calla su intento, sino que también se esmera en ocultar todo rastro de que lo intentó en primer lugar. Es como si el fracasado adquiriera una lucidez momentánea que le revelara lo idiota de sus pretensiones en el último momento, y lo propenso que quedaría al ridículo en caso de ser descubierta su identidad; lucidez con la que, por otra parte, si hubiera contado desde un principio, seguro sus planes hubieran dado resultado.

Published in: on julio 22, 2008 at 2:39 pm  Comments (1)  

Conspiración

1. La Orden Secreta de los Factores: Logia conservadora que no tiende a alterar El Producto.

2. La Mano Derecha: Organismo mundial que determina en qué sentido se cierran, aprietan, atornillan, giran y calculan las máquinas y herramientas.

3.  El Cuello Blanco: Asociación descentralizada que establece los criterios de conversación a la hora del café en los complejos de oficinas. A pesar de su limitado campo de trabajo, parece que su éxito es limitado a la hora de evitar el intercambio de anécdotas sexuales entre trabajadores del mismo rango.

4. Los Turísticos: Grupo anarquista de alcance global y elevada capacidad anecdótica. Sus víctimas tienden a vagar por ciudades exóticas llenos de angustia y preocupaciones, pensando únicamente en el regreso a casa. A la vuelta, una demencia temporal les incita a relatar su experiencia y exhortan repetirla a sus conocidos.

Published in: on julio 19, 2008 at 10:44 pm  Comments (3)  

Contra el lector

El lector contemporáneo es un mamón. Lo es desde la manera en que selecciona sus lecturas, pasando por sus autores favoritos, hasta los hábitos y manías que intervienen en todo lo que circunda su acto de leer.

En primera instancia, es un mamón porque espera que le sirvan su sopa de letras en bandeja de plata, que le quiten lo espinoso a las tramas y que dejen historias hechas puré de claridad y eficiencia. ¡Como si sólo lo eficiente o lo claro tuviera razón de contarse! Comparados con el lector de hoy en día, los gobiernos que abogan por abolir el precio único en los libros se quedan cortos al considerarlos un mero producto comercial. A falta de lectores dispuestos al mínimo compromiso o esfuerzo intelectual, los autores optan por ofrecer ‘historias bien escritas’ o ‘novelas con oficio’; eufemismo que muy apenas esconde su interés—económico, claro está—de dirigirse al bajo común denominador entre los consumidores de cultura. La sombra del menospreciado lector promedio es el altar bajo el cual encienden sus velas los escritores de éxito. Sirviendo igual de dios y bufón, el lector-consumidor tiene la primera y última palabra. E incluso existen tristes casos, como en toda religión, de fanatismo:

“El 99% de la mejor narrativa que se hace hoy, de la literatura de calidad, de la gente profesional sin pretensiones ni pedantería ni pose, de la que de verdad sabe construir personajes e historias, o sea, de los que de verdad saben escribir, está en la televisión o en el cine, pero sobre todo en la primera.” – Carlos Ruiz Zafón.

En segunda instancia, el lector moderno es un mamón porque cree en la inteligencia por simbiosis. Espera que el dinero invertido en un cúmulo de páginas impresas le saque de su trivial existencia y dé fondo a esa superficie de acciones sin sentido a través de las cuales transcurre su vida. El escritor entonces no sólo debe hacer entretenimiento—que, si no fuésemos tan pedantes, aceptaríamos de buen modo—sino que también incite a un riesgo metafísico, uno controlado, según es conveniente, pero que sea riesgo al fin. Me pongo a pensar entonces en escritores como Haruki Murakami en un lado del espectro y a Paulo Coelho en el otro. Intuyo en las digresiones de Javier Marías la simulación de un laberinto, que en realidad sólo cuenta con un camino por recorrer, del cual no es posible perderse. Pienso en Vila-Matas, construyendo tormentas inter-textuales en un vaso de agua, y luego soñando que sus lectores caerán en el anzuelo de la vanidad y comprarán sus libros para sentirse cultos por asociación.

Y me pregunto: ¿Cuándo regresarán los verdaderos laberintos, las verdaderas tormentas, los verdaderos viajeros que se pierden y nunca vuelven?

Published in: on julio 8, 2008 at 10:02 pm  Dejar un comentario  

Principio de Incertidumbre

Incertidumbre. f. Ley natural que establece la imposibilidad de conocer simultáneamente tanto el proceso como el resultado de un ejercicio de divinación. Tómese por ejemplo el experimento mental de un accidente de tránsito: de acuerdo al principio de incertidumbre, solamente podrá divinarse si ocurre el accidente, no así las condiciones de velocidad que lo causaron; o, en el otro opuesto, se podrá divinar la velocidad de los coches, sin saber a divinación cierta si ocurre o no un accidente después. Aunque fue confrontado con gran resistencia al momento de su proposición a inicios del siglo próximo, el Principio de Incertidumbre cuenta con un apoyo generalizado en la comunidad divinadora hoy en día.

Published in: on junio 30, 2008 at 1:06 pm  Comments (1)  

Personajes Modernos

Caracterización mediante:

a) Ropa de Marca y Música Pop favorita: Bret Easton Ellis
b) Enfermedades y/o desgracias familiares: Philip Roth
c) Pasajes favoritos de Shakespeare y/o digresiones hipnóticas: Javier Marías
d) Fascinación por un personaje ficticio a partir del cual se escribe un libro: Paul Auster
e) Diálogos humorísticos y bastante elaborados pero  francamente imposibles: Don Delillo
f) Tipografía ‘experimental’ y cursi: Jonathan Safran Foer
g) Parecido con escritores y/o personajes con imaginario ya hecho: Enrique Vila-Matas
h) Repetición Irritante: Chuck Palahniuk

Published in: on junio 30, 2008 at 9:10 am  Comments (2)  

Identidad

‘Alguien que no soy yo ha escrito con mi seudónimo, acusándome de plagio.’

Published in: on junio 10, 2008 at 2:28 pm  Comments (1)  

Autoayuda y Ficción

1. Es conocimiento general que todos los libros de autoayuda son mierda. Dilo sin importar si has leído uno, dos, o ninguno. No importa que el libro le haya ayudado a alguien más o que haya jodido a muchos otros. Ahórrate tiempo y generaliza. Si encuentras a alguien leyendo uno, júzgalo de frívolo. Si te encuentran leyendo uno, di que estás siendo irónico o que investigas patrones sociales.

2. Todo programa tiene que tener una identificación matemática. Ejemplificado en los doce pasos o en el eneagrama, el hecho de tener números, gráficas o categorías da un aire de justificación racional a las aseveraciones presentadas.

3. Sólamente personas con un oscuro pasado pueden iniciar programas de autoayuda. Entre más burda sea la contradicción entre la personalidad del creador y la naturaleza del grupo, mejor.

4. En los grupos de ayuda siempre encuentras una chica buenota y emocionalmente dañada, la cual, al igual que tú, resulta que tampoco pertenece al grupo a fin de cuentas.

5. Los métodos de recuperación deben de partir del sentido común y deben entenderse como sabiduría popular, aunque fallen en la mayoría de las ocasiones.

6. Los grupos son el mejor lugar para encontrar gente fácilmente manipulable. Puedes formar sectas que realicen tu voluntad a partir de éstos. Puntos extras si la secta termina en contra de los principios del grupo original.

7. Todos los psiquiatras están locos. No importa si confundes psicología con psiquiatría. Repite: Todos están locos.

Published in: on junio 7, 2008 at 3:42 pm  Comments (1)