Simulación

No sé ustedes, pero yo de niño amaba los Legos. Podía pasar horas en solitario silencio colocando pieza de plástico sobre pieza de plástico e imaginando que mis creaciones deformes cobraban vida y se golpeaban entre sí. Como en la tele los Transformers. Mis padres decían, como los padres de todos los niños que juegan con Lego: Será arquitecto o ingeniero civil. Y a fuerza de repetición lo lograron y aquí me tienen, diseñando partes día tras día.

Lo que mis padres ignoraban -o ignoran aún-, era el motivo subyacente en mi afán constructor. No sabían que el disfrute máximo de su servidor radicaba en lo que no se ve. Cada pieza superpuesta era una palabra más en la historia de los mundos extraños y divergentes que usualmente se inventan los niños ociosos como usted o yo, querido lector. Una vez terminada la tarea mecánica, trataba de mantener el estado de credulidad suspendida en la historia, hasta que la verosimilitud del mundo se viniera abajo y, con ella, yo mismo destruyera lo construido y volviera a empezar.

Llegué a tener tal cantidad de Legos (yo era un niño mimado) que construía ciudades enteras los días de lluvia. Hace ya algún tiempo, me enteré de la existencia de un parque temático que pretende enseñar a los niños a vivir en el mundo moderno. Mundo de adeveras, se llama. Producto de la enfermiza mente de algún adulto que nunca jugó con Legos, el parque busca divertir a los niños enseñándoles el funcionamiento del mundo de los adultos. Los mundos imaginarios del juego son suplantados por una farsa. Pueden elegir una profesión, manejar dinero, preocuparse por su historial médico y muchas otras responsabilidades que prometen horas inacabables de entretenimiento mientras sus cerebros son indoctrinados con marcas publicitarias. ¿Porqué esperar hasta que tengan capacidad de crítica?

Me pregunto si en la simulación de ciudad habrá simulación de apatía y desilusión. Lo siento Pablito, tu perfil de empleado dista mucho de lo que necesitamos para el puesto. Me pregunto si habrá simulación de borracheras y tardes solas simuladas viendo programas deadeveras repetidos hasta las tres de la mañana.

¿Una advertencia de amigo?

Como dice Morfius: “Si mueres en el mundo de adeveras, también mueres en la realidad”

Anuncios
Published in: on mayo 22, 2008 at 10:00 am  Comments (1)  

The URI to TrackBack this entry is: https://artesmecanicas.wordpress.com/2008/05/22/simulacion/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. hablando de eso de los mundos de adeveras y las muertes , ahora que regrese deveriamos de ir a matarnos a uno de esos mundos de mentiras, donde uno puede estar tranquilamente conversando con un amigo y sin siquira mirar de soslayo se acerquen mujeres queriendote convencer de emborracharlas y otras cosas. Aunque luego se vuelven ostigosas, no se quieren ir y ya mas que quererte convecer te empiezan a exigir, esas se te suben ensima y no se bajan ! … mire que estos mundos de mentiras solo distan de los pseudoreales en que si vivmos en una cosa …. quien convence a quien de lo de esa primera borracherra.

    “Como pompas de jabon” -Serrat.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: