“Consciente de que era de orden sexual el signo más distintivo de las máquinas solteras, Georgia O’Keefe afirmó que éstas se componían de un conjunto mecánico y de otro orgánico, y que entre ambos conjuntos se anudaban, en un círculo cerrado, complejas relaciones de placer y de terror, de éxtasis y de castigo, de vida y de muerte”
Historia abreviada de la literatura portátil, Enrique Vila-Matas